
Mejorar la técnica no consiste en golpear más fuerte, sino en golpear mejor. Estos son los puntos en los que trabajo con todos mis alumnos.
1. La base: guardia y pies
Todo empieza en los pies. Una posición estable te permite golpear con el cuerpo entero y defenderte sin perder el equilibrio. Revisa siempre que tus pies no se crucen al desplazarte.
2. El golpe recto, bien hecho
El directo es la base del boxeo. No tengas prisa por pegar fuerte: primero aprende a golpear de forma precisa, rápida y técnica, y vuelve siempre a la guardia.
3. Ligereza y velocidad
Un golpe fuerte nace de un cuerpo relajado y rápido. La tensión excesiva te frena y te cansa. Practica soltar los golpes y recogerlos con la misma velocidad.
4. Defensa sin caos
Bloqueos, esquivas y salidas deben trabajarse con calma hasta automatizarse. La defensa es lo que te permite seguir boxeando con confianza.
5. Practica con intención
- Haz sombra delante de un espejo y observa tu guardia.
- Trabaja pocas combinaciones, pero bien hechas.
- Pide correcciones: lo que no ves, no lo puedes arreglar.
Un entrenador personal acelera este proceso porque ve lo que tú no ves. Descubre cómo trabajo en la página del entrenador.